Parece mentira la cantidad de fotos que tengo que están más que aceptables, pero que he hecho con fondos horribles (vamos, que ni me preocupaba): la ventana de mis padres, la terraza llena de trastos, la tabla de planchar de fondo... ¡Ahora me da vergüenza enseñarlas! Menos mal que con el tiempo nos vamos dando cuenta de estas cosillas y las mejoramos porque si no...
Aquí dejo las únicas fotillos que he podido medio salvar y rescatar de una sesión de Aiden.

