Cuando entré en este mundillo hace ya casi tres años (como pasa el tiempo...y mi vida sigue igual ^^U) lo primero que tuve claro fueron los personajes que quería: a un chico empollón y serio llamado Aiden, a una irlandesa loca y hortera llamada Maretta y a un chico asiático llamado Li Jun que iba a ser la pareja de Aiden. Entonces me puse a buscar moldes y por novata cometí el error que más me pesa en estos momentos, pensé que los SD eran demasiado grandes para mí, y aunque tenía a los moldes perfectos me tiré a por un MSD, un Homme Ivan. Al llegar a casa me pareció perfecto para Aiden, aunque el muy maleducado me sacó el dedo corazón cuando le dije que era gay, así que Li Jun se combirtió en una terrorífica niña de moños y cara de pocker llamada Nona. El tiempo fue pasando y en mi interior una vocecilla me decía que la cosa no iba bien, aunque se acalló un poco al llegar el dulce de Allan (ya estaban en casa Manev y Misael, dos SD). Entonces llegaron Minerva y Maretta, que a los pocos meses se fueron a su caja porque no podía con ellas. Les dí otra oportunidad y nació Anna, la hermana de Misael, y tampoco cuajó a pesar de que me encanta la Marcia. A partir de entonces me di cuenta que no quiero MSD, que se me quedan demasiado "niños" y sosos, y más teniendo en cuenta que cada vez mis personajes son más adultos. Pero sé que soy incapaz de vender a los que ya tengo en casa. Aiden es mi primer niño, con el que empieza todo; Nona es un regalo y Allan, quién es capaz de malvender a Allan con esa carita!! Ains, y pensar que aún he estado dudando en crear una Maretta tamaño Msd para que no queden colgados. ¡¡Pero no, Maretta ha de crecer!! Es un personaje demasiado importante para estar a disgusto con ella, así que ¡¡Bienvenida la era de los SDs!!